domingo, 9 de septiembre de 2012


   Necesitaba un cabecero para mi casita de vacaciones y no sabía cómo hacerlo, quería algo original pero en estas cosas está todo inventado.
   Me llevó dos años decidirlo y al fin di con una idea que me convenció. Compré tela de lino rústico y la bordé con doble hebra de Tridalia de color rojo a punto de palestrina con un diseño que me dio mi compañera de patch, Pili.
  El siguiente paso sería tapizar un tablero de chapa. Cogí una plancha de esponja exactamente de la medida del tablero y la pegué a él con cola de contacto. Una vez  seca, grapé una tela blanca para que no hiciera bultos y por último grapé la tela de lino bordada.  Posteriomente mi hermano pequeño, que es un manitas, me hizo un marco de madera tintada en color oscuro y barnizada.  Por último atornillé por detrás con unas chapas de metal planas el marco al panel… y Le voilá! ¡A mí me encanta el resultado!



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