viernes, 20 de julio de 2012

   Otra de mis pasiones es la jardinería. Un rato en el jardín-huerto de mi casa (pequeño pero suficiente para mi espalda) es un relax para mí.La hortensia es una de mis flores preferidas. Es una planta que no requiere muchos cuidados, y cuando te das cuenta cada verano forma unas matas de colores, desde el blanco hasta el azul (difícil de conseguir), pasando por el rosa, rojo y morado. Así es como están  en casa de mi madre.



   Como estaba empeñada en conseguirlas con un azul tan nítido como las ella, planté esquejes de la planta madre, usando la misma tierra, el mismo abono y las dejé junto a las suyas pensando que al fin las conseguiría del mismo color.Cuando empezaron a florecer las traje para mi casa...¡ y este es el color!



En resumen: ¡Las hortensias tienen el color que les da la gana, son unas caprichosas!


4 comentarios:

  1. No desesperes, Julia. Es probable que con el paso de los años esa hortensia rosa se torne azul. A mí me ocurrió.
    Ah! y no estaría mal que la pusieses en lugar algo sombrío. Le vendrá bien. Besssssos

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  2. Tengo dos, una es de sol y la otra de sombra como las entradas a los toros. De momento están ambas de igual color. Ya veremos.

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  3. Julia que bonitas....a mi también me gustan las plantas...pero la que tiene más paciencia es mi madre que tiene un patio precioso...haber si algun día les hago alguna foto.

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  4. Julia, tienes un blog precioso, y unas labores que son una maravilla!!! Tengo en mente hacer dos colchas de log cabin, bueno, primero una y luego otra, pues ya sabes lo difícil que se hace repetir una labor.
    Por cierto, las plantas me encantan, pero no les caigo bien...
    Besos

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